martes, 22 de octubre de 2013

¿Quién puede tirar la primera Piedra? Cualquiera

Enhorabuena, luego de habernos referido una y otra vez a los peligros de la falacia de exigir autoridad moral de una fuente a la hora de comprobar la veracidad de una proposición (v.g. click), Página 12 hoy (click) publica una nota por uno de sus columnistas más representativos, Washington Uranga, en la que pide que dejemos atrás la política de preguntarnos acerca de quién puede tirar la primera piedra.

Sabemos que es difícil de creer, por eso nos vemos obligados a citarlo: "Uno de los tantos problemas que afectan la vida política argentina es otorgar valor a algo por quien lo dice sin reparar, en la mayoría de los casos, en lo que efectivamente está diciendo, en la exposición de los hechos, los argumentos y las razones en las que se fundamenta. Esto ocurre de manera particular en tiempos de campaña electoral, donde las pasiones –también las chicanas, las mentiras y las agresiones sin sentido– suelen desplazar con facilidad a la sensatez, al raciocinio y a los criterios que ayudan al discernimiento". Recordemos que hasta hace poco no había inflación, ni inseguridad, etc., y todo porque quienes lo decían no eran kirchneristas.

Es un gran paso adelante por parte del kirchnerismo: en lugar de exigir que paguemos nuestros impuestos para poder criticar al gobierno, o que formemos un partido político y ganemos elecciones (aunque algunos parecen haber hecho caso al kirchnerismo y parecen estar a punto de darle una dosis de su propia medicina), ahora Página 12 pide que nos concentremos en los argumentos, en qué se dice o hace, y no en quién lo dice o hace. Valga la aclaración, el kirchnerismo no inventó la descalificación ad hominem. Pero es uno de los campeones mundiales de este deporte (algo parecido pasó con el fútbol y los ingleses por un lado, y los brasileños, v.g., por el otro).

Es curioso que, v.g., en el caso Cabandié el kirchnerismo (en realidad, sólo una parte, la que no está tan interesada en cuidar el voto, tal como lo muestra el cuidado de Insaurralde en este tema) insista con la teoría que podríamos llamar "Duchamps" de la política, a pesar del llamado de Uranga a abandonarla. En efecto, así como un inodoro es arte si aparece en un museo en relación a cierto artista, o un inodoro sin más según quién lo use o dónde, la prepotencia puede ser un acto moral de acuerdo con quién la comete. Algunos kirchneristas todavía discuten la existencia de una operación en la cual Cabandié se muestra invocando su condición de diputado y de familiar de desaparecidos en ocasión de recibir una multa de tránsito. Es como si Hitler hubiese denunciado una campaña mediática por la filmación de los campos de exterminio.

Por lo demás, no sabemos si la siguiente admonición que figura en la nota: "se trata de juzgar a los dirigentes por sus trayectorias y por la fidelidad o no al mandato que les fue confiado" es parte de una auto-crítica kirchnerista o una crítica indirecta a quienes no pueden justificar su patrimonio y/o tratan de adaptarse como fuera a un electorado volátil.

De todos modos, es una señal de que las cosas pueden cambiar para mejor en estos tiempos y lugares que sólo daban lugar para el mayor de los escepticismos. Por supuesto, no podemos invocar a la lapidación bíblica sin que nos venga inmediatamente a la memoria "La Vida de Brian":

miércoles, 16 de octubre de 2013

Tomismo en Puán: Teórico de hoy Miércoles 16 de Filosofía del Derecho

Dado que ha vuelto el tomismo a Puán, hoy miércoles 16 vamos a hacer todo lo posible para dar el teórico de Filosofía del Derecho. Lo imposible también si hace falta. Quienes lo deseen pueden comunicarse con nosotros, esperemos que en tiempo real, por twitter (@abrosler), gentileza de uno de los miembros de La Causa.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Jeffersoniana

Habitación 206 del Colonnade Club, el "Faculty Club" de la Universidad de Virginia:


El Club está alojado en el Pabellón VII, el edificio más antiguo del "Lawn" de la Universidad de Virginia. La piedra base del edificio fue puesta por el presidente Monroe el 6 de octubre de 1817 durante una ceremonia masónica a la que asistieron el ex-presidente Jefferson y James Madison. La influencia masónica es fácilmente apreciable en los numerosos edificios con forma de templo que tiene la Universidad (es una escenografía ideal para una puesta de "La Flauta Mágica"). Cuentan que entre sus más grandes logros Jefferson mencionó haber fundado la Universidad de Virginia pero no, v.g., haber sido Presidente de Estados Unidos.



lunes, 30 de septiembre de 2013

Teórico del 9/10

El 9/10 no hay teórico de Filosofía del Derecho y lo vamos a recuperar en la semana del 16. Lamentamos las molestias ocasionadas.

sábado, 28 de septiembre de 2013

¿Querés comer, enamorarte, pelearte, modificarte, vivir? Vení a la ESMA



En Página 12 de hoy, el SUM de la ESMA ataca de nuevo (click). El reportaje (a Paula Maroni, representante del gobierno nacional en el Espacio de la Memoria y a Leonardo Fossati, que representa a los organismos de derechos humanos en el directorio de la ex ESMA), parece salir de una película de Woody Allen sobre el Holocausto (por ejemplo, un curso de cocina judía en Auschwitz). Ya habíamos discutido el tema en otra ocasión (el SUM de la ESMA). Ahora, resaltemos algunas frases que llaman la atención:

- "El asadito o no asadito... bueno el asadito ya es un concepto". El daño que ha hecho el interpretativismo en las humanidades y ciencias sociales es difícil de apreciar.

- "cuando Néstor Kirchner entregó la ESMA ya se destinó para un Espacio para la Memoria y Promoción de los Derechos Humanos": como Kirchner lo hizo, entonces está bien.

- "lo bien que se hizo en saldar ese debate a pesar de lo que opinaban algunas víctimas. El Estado tiene que pensar por cuarenta millones de argentinos": creer que sólo una víctima puede oponerse a hacer de la ESMA un parque de diversiones es absurdo. ¿Sólo los que vivieron el Holocausto se oponen a hacer tours para enamorarse en Auschwitz?

- "No hacer nada no existe": precisamente, no hacer nada en la ESMA consiste HACER en que NO hagan, v.g., transmisiones de Dolina desde ahí.

- "No es una cosa o la otra. En el Casino de Oficiales se cuenta lo que allí sucedía y cómo era la maquinaria de muerte y al mismo tiempo, el mismo día, podés tener una actividad cultural, abierta, gratuita, que por ahí le da visibilidad a otra problemática de los derechos humanos como la violencia institucional o la trata": en la misma tarde te enterás de cómo torturaban gente y después ves una obra con títeres.

- "Es como la memoria, no es algo estático, a medida que se van sucediendo hechos, como los juicios, eso se va resignificando y va cambiando": si algún día vuelve el menemismo, entonces ponemos un shopping en la ESMA derecho viejo.

- "lo que no se podría hacer?: P.M.: –No se puede cobrar entrada": no todo está permitido: el asado es gratis. Es un alivio. Casi un chiste judío.



jueves, 26 de septiembre de 2013

Tomo y obligo, pero no me responsabilizo




La trama de la toma del Buenos Aires (sobre la cual habíamos opinado ayer: tomo y obligo), como se suele decir en inglés, se hizo más densa. No son buenas noticias para la toma los destrozos "anarquistas" en San Ignacio. En primer lugar, obviamente, por razones de relaciones públicas o mediáticas. Pero además, y fundamentalmente, porque los destrozos ponen en una situación muy complicada políticamente a los "tomistas", como muy bien los llamara Silvia Gabriel.

Quienes apoyan la toma naturalmente atribuyen los destrozos a una provocación de estudiantes que a pesar de no apoyar la toma pertenecen al colectivo autónomo a cargo del Buenos Aires en estos días (anatomía de una provocación). Sin embargo, si los "tomistas" exigen que se les reconozca status político y por lo tanto la posibilidad de tomar decisiones sobre el edificio que han tomado (v.g., quién entra y quién sale, qué actividades pueden tener lugar dentro del edifico, etc.), entonces deben asumir la otra cara de la exigencia, la cual consiste en asumir la responsabilidad precisamente de lo político.

Los "tomistas" no pueden seriamente alegar que las comisiones reveladoramente llamadas "de seguridad y vigilancia" en lugar de haber cumplido con su tarea hicieron exactamente lo contrario. Es como si el ex-director del Servicio Penitenciario Federal en lugar de haber renunciado por los hechos ocurridos en Ezeiza bajo su autoridad hubiese alegado exclusivamente que todo se debió a complicidades internas. Sin duda que hubo complicidades internas, y por eso mismo la responsabilidad fue de Hortel. Ojalá otros funcionarios kirchneristas tuvieran el mismo sentido de la responsabilidad que Hortel.

Tampoco tiene sentido alegar que la culpa es de los que se oponen, ya que en política siempre hay alguien que se opone. Querer hacer política sin oposición es una contradicción en sus términos. Antes de jugar hay que conocer bien las reglas de juego. Otro tanto sucedía en la época en que Macri quería gobernar la ciudad pero sin hacerse cargo de los subtes por sus costos o por la falta de cooperación kirchnerista. Montaigne solía invocar a Lucano para ilustrar el doble filo de la política: "que salga de palacio el que quiera mantenerse pío" (Les essais iii, 9).

Además, la política no sólo es un debate en el que se ocupa el espacio público y/o hay que ocupar espacios en sentido metafórico en defensa de una idea, sino que además la política en última instancia exige la ocupación literal de un espacio (tal como han hecho los "tomistas"), con la responsabilidad que eso conlleva. No hay un término medio; si lo hubiera, sería como pasarle la cuenta de nuestros gastos a otra persona. Pero entonces nunca fueron nuestros gastos en sentido estricto. Está muy bien leer a Arendt, pero no hay que olvidarse de Schmitt.

Por otro lado, si quisieran desligarse de la responsabilidad por los destrozos y pedirle a las autoridades "oficiales" que se encarguen de castigar a los involucrados invocando normas jurídicas, eso implicaría reconocer que los "tomistas" ni siquiera deberían estar allí. Y si tiráramos de la cuerda legal, llegaríamos a la conclusión de que los "tomistas" no tenían derecho alguno de tomar el Buenos Aires, para empezar a hablar. Dicho sea de paso, la invocación del hecho de que son menores de edad para quitarles responsabilidad haría aún más difícil justificar la toma.

En otras palabras, los "tomistas" deben elegir. O bien toman un camino político, con las graves responsabilidades que ello conlleva (suponiendo que unos 120 padres/alumnos representan a unos 2000 alumnos o 4000 padres) y entre las cuales se encuentra no sólo la aplicación de un serio castigo a quienes provocaron los destrozos (posiblemente la expulsión del colectivo autónomo) sino además hacerse responsables de los destrozos, o bien toman el camino legal, el cual les quitaría responsabilidad por lo ocurrido pero también al considerarlos solamente alumnos entonces les quitaría asidero alguno para la toma. En el medio no hay nada.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Tomo y obligo

Nos hemos enterado de un hecho curioso que ya es de público conocimiento. En una asamblea en el Nacional Buenos Aires, los padres de los alumnos que están tomando el colegio han aprobado de manera literalmente casi unánime (ciento veinte o algo así contra uno) apoyar la toma (click). Ciertamente, el hecho de que el único padre que se opuso incluso a someter siquiera a votación la toma trabaja en Clarín no ha contribuido precisamente a aclarar lo que está en juego. No nos extrañaría que 678 o Víctor Hugo Morales apoyaran precisamente la toma por ese solo hecho.

Lo que nos sorprende de la decisión no es tanto la decisión en sí misma, sino la cuasi-unanimidad de la misma. En primer lugar, convendría aclarar qué es una toma, y luego evaluar si está bien o mal, para decirlo en términos algo caseros. Una toma de un edificio es un acto violento, ya que consiste en no dejar entrar (y quizás salir) a alguien de un edificio. Un acto violento, aunque mínimo en comparación con otros, pero obviamente no por eso deja de ser violento.

Por lo cual, quienes creen suscribir la doctrina llamada "pacifismo" y por lo tanto están en contra de cualquier forma de violencia (como por ejemplo los cristianos primitivos u originarios que practicaban el gesto de ofrecer la otra mejilla) deberían oponerse a la toma en cuestión. Ciertamente, la enorme mayoría de padres en cuestión no es pacifista, aunque no nos extrañaría que ellos mismos se consideraran a sí mismo tales. Es una confusión común entre quienes ingenua o perversamente dicen aborrecer la violencia, salvo cuando son agredidos. Pero entonces, no son pacifistas en sentido estricto, sino cultores de la violencia justa o legítima.

Dado que muy pocos son pacifistas, y con razón, queda discutir cuándo un acto de violencia es legítimo. De hecho, ya hemos adelantado que, como reza el adagio romano, es lícito responder a la violencia con violencia. Sin embargo, la razón esgrimida por quienes toman el colegio es que están en desacuerdo con una ley nacional de educación, a la sazón democrática. Probablemente, el desacuerdo puede ser muy bien fundado, pero difícilmente podemos decir que una ley democrática sea violenta: sería una contradicción en sus términos. La aplicación de la ley podría serlo, pero hasta ahora no nos hemos enterado de que el aparato punitivo del Estado se ha puesto en movimiento para aplicar semejante ley. Es más, si una toma está justificada en caso de oponerse a una ley, entonces cuando el Rector cometa algún acto moralmente inaceptable sería absurdo responder igual, i.e. con una toma, y habría que reaccionar con armas químicas por lo menos.

Otro argumento podría ser el siguiente. Todo aquel que participa activamente de la comunidad X tiene derecho a tomar el edificio de X. Todos nosotros somos participantes activos de la comunidad blogger, sin embargo no se sigue de ahí que podamos tomar el edificio de blogger. Es más, los estudiantes ni sus padres son dueños del colegio. Y aunque lo fueran, hay cosas que ni siquiera su dueño puede hacer con su propiedad. No faltó quien comparó la toma con Mayo del 68. Pero el Mayo francés tuvo un objetivo político, cambiar el gobierno. ¿Acaso los estudiantes quieren destituir un gobierno nacional y popular como el de Cristina? Fue por las mismas razones que "el campo" no tenía derecho a cortar la ruta, ni siquiera si hubiese sido sancionada la famosa 125. Decir, finalmente, que la toma es un medio para buscar resonancia mediática supone que la toma está justificada en sí misma, lo cual es una petición de principios. La resonancia mediática no justifica cualquier cosa.

En otras palabras, sólo un pacifista puede oponerse a la violencia per se. Todos los demás admitimos la posibilidad de violencia moralmente justificada. Todavía queda por saber si la toma del colegio lo es. Mientras tanto, un poco de democracia deliberativa:



o en su versión española:


lunes, 23 de septiembre de 2013

Harvard comete Errores (II)

Ya habíamos discutido la posibilidad de algún error cometido por Harvard (click). Alejandro Calzetta nos recordó que otro error de Harvard fue el curso que alguna vez dictara Mariano Grondona allí. Como dicen que no hay dos sin tres, Atilio Borón, que también estudió en Harvard, se despachó con otro error en su sitio de facebook.

En efecto, allí se puede leer:

"RE-RE-ELECCIÓN de A.Merkel, o 18 años ininterrumpidos de Kohl en Alemania NO son un atentado contra la democracia. Ahora Merkel puede llegar a 12 años en el poder, y volver a re-elegirse indefinidamente, pero para los analistas y publicistas de la derecha en la Argentina y Latinoamérica no hay nada de malo en eso. Lo malo era cuando Chávez se re-elegía, o si Evo, Correa o Cristina buscan una re-reelección. Eso sí ¡es un atentado a la república, a la democracia, al pluralismo! Esta es la "honestidad intelectual" de los sedicentes guardianes de la libertad en Nuestra América. Estoy esperando que Vargas Llosa y su banda -y en la argentina los publicistas de La Nación y el Grupo Clarín salgan a lanzar en contra de la Merkel las filípicas que les prodigaron a Chávez y que hoy les dirigen a diario en contra de Correa, Evo, y Cristina por sus "antidemocráticas" ambiciones que los impulsan a perpetuarse en el poder" (click).

Es extraño que un politólogo como Borón no se dé cuenta de que la comparación entre el parlamentarismo alemán y el hiperpresidencialismo argentino al menos (y muy probablemente el latinoamericano en general) no tiene mucho sentido, y no sólo para "los publicistas de La Nación y el Grupo Clarín". Si bien el sistema parlamentario alemán permite la reelección indefinida, también cuenta con un arma temible en contra de la acumulación del poder ejecutivo: el voto de censura constructivo (i.e. en caso de contar con un líder alternativo), verdadera instancia "destituyente", como diría Carta Abierta, si las hay. El kirchnerismo, merced a este mecanismo, bien podría haber desaparecido en el 2009, o incluso hoy Massa podría ser Jefe de Gobierno con los resultados que se supone va a obtener en un mes.

En todo caso, quizás sea preferible impedir la reelección parlamentaria también. Pero el voto de censura permite que en cualquier momento hasta el líder parlamentario más poderoso quede relegado a ser un simple ciudadano en muy poco tiempo.

A esta altura, el dicho de Woody Allen sobre Harvard, en "Annie Hall" (Dos Extraños Amantes), a partir de 5:25, ya es proverbial:



- "Es un estúpido, para empezar".
- "Se graduó en Harvard".
- "Él pudo... Escúchenme. Harvard comete errores también. Kissinger ensenó ahí".


domingo, 22 de septiembre de 2013

Párrafo aparte

Párrafo aparte merece el final de la entrevista de hoy a Ricardo Forster (click):

« - Hay un impostor suyo en Twitter que tiene miles de seguidores. Hay muchos políticos que incluso llegan a pensar que están debatiendo con usted. ¿Lo halaga o lo enoja que lo imiten en las redes sociales?
- Me parece que quien lo hace... es un poco tonto, ¿no? Se divierte con una construcción de un simulacro que tiene una intencionalidad política. Porque no es Capusotto haciendo una cargada, es claramente para dañar mi figura. Mezquino, pequeño, pensamiento pigmeo. Sé de su existencia porque entré a la cuenta cuando apareció, y porque hay gente que me escribe a mi Twitter real y dice "prefiero al otro Forster que a vos". Demuestra la ruindad y lo escaso de la ética de quien lleva adelante una cosa así. Además, si se dedica mucho tiempo a mí, paradójicamente, le debe de resultar muy interesante mi figura ».

Forster no se da cuenta de que dado que el contenido proposicional de la imitación es muy fidedigno (la gente a veces no sabe quién es quién), entonces el pensamiento pigmeo, la tontería, etc., refleja tanto al imitador como al imitado.

En búsqueda del Argumento perdido

Muy interesante entrevista a Ricardo Forster. El título es provocador: "Este no es un gobierno corrupto" (Infobae), y lo que descuella es el verdadero topos del "Ubi sunt?". Ni en las coplas de Manrique pueden encontrarse tantos ejemplos. En su homenaje, para interpretar, discutir, leer, estudiar, examinar, analizar, debatir, pensar y volver a pensar algunas de sus respuestas a la hora del almuerzo dominguero, vayan un par de entradas del blog: no es lo que parece, derecho penal para todos y todas, y Carta Abierta en Defensa de la Corrupción. De postre, una referencia proustiana. Buen apetito.

viernes, 20 de septiembre de 2013

La Honestidad de Moreno

Es muy curiosa la reacción del Ministro de Justicia Alak en relación al procesamiento del Secretario de Comercio Guillermo Moreno por abuso de autoridad en su capacidad de funcionario público. En efecto, en lugar de hacer honor a su condición de abogado y precisamente Ministro de Justicia criticando jurídicamente la decisión del juez, prefirió defender la honestidad de Moreno, como si lo que estuviera en juego fuera en todo caso un delito de corrupción y no las facultades legales de un funcionario (click). Sobre la crítica a la supuesta ocasión electoralista de la decisión judicial, no tiene mucho sentido. Nunca es tarde o temprano para procesar un delito. No es la primera vez que el kirchnerismo entiende al derecho penal de manera algo idiosincrásica (derecho penal para todos y todas).

Ahora bien, es comprensible que en medio de un Gobierno expuesto a tantas denuncias por corrupción, encontrar un funcionario que parece estar fuera de sospecha por corrupción es ciertamente un oasis para el mismo Gobierno. Sin embargo, la honestidad entendida en estos términos, i.e., comportamiento que no se guía por el dinero, tampoco es un gran reaseguro.

Ya habíamos visto que algunos sobre-estiman el comportamiento principista, y que en algunos casos incluso es mejor tratar con deshonestos que con gente de principios (click). Quizás Videla tampoco actuó por dinero, pero eso no nos hace cambiar nuestra opinión sobre él. La pregunta es si Moreno cometió o no el delito de abuso de autoridad; si además de ser Secretario de Comercio, su motivación última es comercial, es irrelevante para determinar si hubo o no delito.

Ni siquiera Johnny Sack hace todo por dinero, sino que reconoce que hay cosas que son sagradas, como el honor:


- Quiero que apruebes que liquidemos a Ralph Cifaretto.
- ¿Qué? ¿Me estás jodiendo?
- Violó el honor de mi esposa.
- ¿Ralph durmió con Ginny?
- La insultó, hizo una broma muy insensible sobre su cuerpo ante unos amigos nuestros.
- ¿Qué dijo?
- ¿Tengo que repetirlo? ¿Mi palabra no vale?
- No si lo querés liquidar por eso.
- Dijo que le sacaron un lunar de 40 kilos del culo. La implicación era que ella tiene un culo tan grande que le sacaron un lunar tan grande de ahí.
- Es un comentario subido de tono, altamente inapropiado. Si querés, voy a pedir que se le cobre un impuesto. ¿Pero liquidarlo?
- ¿Todo es sólo sobre el dinero?
- Lo voy a apretar bien fuerte. Le voy a pedir 200 de los grandes.
- ¿200 grandes por insultar a mi esposa? ¿Qué sigue, Carmine, se la puede coger por un millón?
- ¿Se la quiere coger?
- Estoy tratando de establecer un punto, estoy hablando del honor de mi esposa aquí, mi honor.
- Nosotros dependemos de este tipo. Hay millones de dólares en juego. No podemos darnos el lujo, Johnny.
- Una habitación llena de tipos burlándose de mi mujer, ¿y no me vas a dejar que lidie con eso?
- No de ese modo. Mi respuesta tiene que ser no.




martes, 17 de septiembre de 2013

La Fama es puro Cuento

La semana pasada nos encontramos con este plagio en la Facultad de Derecho, aunque por una buena causa. Todo sea por La Causa.


domingo, 15 de septiembre de 2013

¿Qué me importa tu Pasado?




Ya nos habíamos ocupado de un par de notas de Edgardo Mocca hace un tiempo (con Maquiavelo no, Mocca). Hoy con su nota en Página 12 sobre "El 11 de Septiembre y Nosotros" Edgardo Mocca ha despertado nuestra curiosidad nuevamente.

Lo primero que nos llamó la atención es la afirmación, que consta en el comienzo de la nota, según la cual "el lector de lo que sigue no encontrará ningún rastro de neutralidad valorativa, juicio independiente ni de ninguna de esas claves que se utilizan con la pretensión de ocultar la perspectiva desde la cual se habla". Quienes estuvieran interesados en una nota escrita entendemos por un académico o profesor universitario, que hace poco de hecho compitiera por la Dirección de la carrera de Ciencia Política en la UBA, debido a que se apoya en argumentos para defender su posición, seguramente deberían verse decepcionados con semejante declaración. 

Ciertamente, aunque dudáramos de la noción de neutralidad valorativa y de la pretensión de ocultar la perspectiva desde la cual se habla, difícilmente quienes se dedican a la teoría de cualquier tipo podrían sostener que su juicio no es independiente. Toda teoría pretende ser verdadera, o correcta, o conforme a cierto estándar, etc. Quien renuncia a dicha aspiración deja de hacer teoría, y "ensaya" en el sentido literal y originario de Montaigne, i.e. habla de sí mismo, o hace catarsis, y eso sólo le puede interesar a un psicoanalista, o a quienes tienen cierto afecto por la persona en cuestión, o en todo caso a un encuestador que se conformara con el estado de ánimo del encuestado, o finalmente, a quienes piensan como Mocca, ya que Mocca estaría entonces predicando para el coro o para los persuadidos (como se suele decir en inglés o en francés, respectivamente). Los demás muy probablemente dejarían de prestar atención una vez advertidos.

Pero dejemos esta afirmación, a pesar de todo, y, no sin cierto esfuerzo, adentrémonos en una segunda la cual indica una egregia contradicción que atraviesa toda la nota, y que no puede ser pasada por alto ni siquiera por quienes piensan como Mocca. En efecto, recordemos que se trata de una nota que trata sobre "el sentido histórico [énfasis agregado] de los hechos de esa época". Mocca, con razón, quiere desentrañar el significado de la época de Allende, y por eso sostiene que "el Chile de Allende no fue principalmente el escenario de una batalla posicional entre las dos superpotencias, sino el mojón históricamente más importante de una batalla regional por la independencia y la justicia social cuyas huellas no se han perdido y reaparecen transformadas en la nueva realidad regional".

De ahí que Mocca rechace la "obsesión antihistórica... común a las derechas y a ciertas izquierdas ilustradas: unas y otras procuran reducir las querellas que nos construyeron como país a la condición de una cierta propensión enfermiza de los argentinos a enfrentarnos de manera innecesaria". Esta obsesión antihistórica sobre el 11 de Septiembre, dice Mocca, no es sino "un aporte a la dotación argumental de la constelación que impugna al gobierno de Cristina Kirchner". Todavía más claramente, Mocca habla de un "uso [énfasis agregado] de la cuestión del golpe chileno... muy evidente: la época de los sueños, de los proyectos, es una época terminada". 

Sin embargo, en la misma nota, Mocca deja de buscar el significado de la historia para usarla, ya que cree que no deberíamos entenderla en sus propios términos. En efecto, Mocca sostiene que la "vinculación histórica, totalmente fiel a la realidad, de la experiencia de la Unidad Popular con el contexto de la Guerra Fría entre las dos grandes superpotencias de entonces, trae consigo una amenaza metodológica: la de interpretar un drama político con los mismos patrones cognitivos con los que lo percibían sus actores [énfasis agregado]". Pero lo que para Mocca es una "amenaza metodológica", es lo que precisamente todo historiador serio, preocupado por evitar el pecado capital del anacronismo, tiene que hacer: "interpretar un drama político con los mismos patrones cognitivos con los que lo percibían sus actores". Si el significado de una acción depende de la intención de cierto actor en cierto contexto, no nos queda otra que investigar qué quiso el actor para poder entender su acción. Toda otra alternativa es al menos portadora más o menos sana del virus del anacronismo. 

Por lo cual, no hace falta ser un científico especializado en cohetes, ni mucho menos ser profesor universitario de teoría política como Mocca, para darse cuenta de que la nota adolece de una seria contradicción. Lo que a Mocca le molesta es el uso que le dan al 11 de Septiembre lo que él llama "las derechas y a ciertas izquierdas ilustradas", pero no el propio. En efecto, habiendo criticado a quienes usan el 11 de Septiembre, Mocca termina la nota diciendo que "El Chile de 1973 nos habla de nuestra realidad". ¿Por qué Mocca sí puede usar la historia, pero sus adversarios no? 

Es más, la última frase reza: "La saga de Allende y la Unidad Popular chilena forma parte de otro fragmento de la historia; sin embargo, cortar los lazos orgánicos de aquel tiempo con el nuestro, de aquellas luchas con las luchas de hoy solamente conduce a vaciar la memoria política. Bajo otras formas, y con otros lenguajes, aquella historia sigue siendo la nuestra". En realidad, la única manera de no vaciar la memoria política consiste en entender a los fenómenos históricos en sus propios términos, y sólo de ese modo podemos enriquecer nuestro conocimiento histórico, comparar nuestra época con las anteriores, y por lo tanto de ese modo enriquecer nuestra ideología política, nuestras alternativas. Creer que la historia no es sino la continuación del presente pero por otros medios le quita todo sentido a la investigación histórica.  

En fin, Mocca no sólo escribe sin argumentar, sino que critica el anacronismo ajeno sobre el 11 de Septiembre, pero no el propio. Alguien podría sostener que en una nota periodística no podemos exigir los mismos estándares que le pedimos a un escrito teórico. Semejante réplica, sin embargo, supondría que el periodismo y la política tienen una lógica propia, y que probablemente hasta un blog tenga la suya. En La Causa, así y todo, si bien a menudo nos gusta tomar las cosas con humor, seguimos creyendo que todos los seres humanos (incluyendo no sólo a los abogados, sino también a los periodistas y a los politólogos) somos capaces de y debemos usar la misma lógica, al menos si queremos que nos tomen en serio. 

viernes, 13 de septiembre de 2013

"La Década ganada del Indio Solari" (sic)



Gracias a Gustavo Lamas nos enteramos de que ayer Télam sacó una nota de opinión escrita por Javier Posse, "La década ganada del Indio Solari", cuya tesis central es que: "El fenómeno de los recitales del Indio Solari es un fiel reflejo de cómo mejoró el clima social en el país durante la última década a partir de las políticas implementadas en pos de una mejor calidad de vida de los argentinos".

Por las dudas, aclaramos que el Indio Solari no es lo que se dice un favorito de La Causa. De hecho, jamás, creemos, lo hemos escuchado (estamos más cerca de otros géneros musicales, para qué negarlo). Sin embargo, eso no impide que analicemos las tesis causales señaladas en la nota. En efecto, no sólo la tesis central de la nota es extraordinaria, sino que sus argumentos no son menos sorprendentes.

Arranquemos, como corresponde, por el principio de la nota, en el cual se lee: "El camino que recorre este ícono del rock nacional desde 2004 con la banda Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado es muy diferente al que atravesó con el legendario grupo de rock Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota durante la década del 90 y comienzos del nuevo siglo, cuando el neoliberalismo provocó en el país una de las peores crisis económicas, políticas y sociales de la historia". 

Esta primera consideración es al menos curiosa, ya que si tomáramos este camino deberíamos señalar que nunca le fue tan bien al rock argentino como durante la última dictadura militar. En realidad, salvo el caso de la democracia ateniense, es un verdadero tópico que el arte surge y crece en épocas de crisis y persecución. Pero, por las dudas, no vamos a entrar en detalles al respecto (no porque de ahí se sigue que las dictaduras son estéticamente preferibles, sino sobre todo porque si el tópico tuviera sentido, el kirchnerismo estaría en dificultades). 

En segundo lugar, "a primera vista se destaca que ya no hay episodios violentos en los recitales, sino que son una fiesta popular que disfrutan varias generaciones de distintos estratos sociales", mientras que en Mar del Plata, en junio 1999, el Indio decía desde el escenario: “Es hora de que los que dicen estar preocupados por la situación dejen de echarle la culpa a una banda de rock o a un equipo de futbol” y, al despedirse advertía: “Ojo, cuídense, la calle está dura”. Habría que avisarle a Télam que las cosas pueden haber cambiado en los recitales del Indio, pero en el fútbol cada tanto muere alguien víctima de un homicidio, y de hecho todavía está prohibido el ingreso de visitantes. Irónicamente, a Télam quizás no llegan todos los cables. O quizás la omisión se deba al aprecio que la Presidenta siente por los barras bravas (click).

La tesis que sigue no es menos interesante: "Más allá de la crisis económica que atravesaba el país [N. de la R.: obviamente antes del kirchnerismo], los seguidores del grupo hacían lo imposible para ir a los recitales, que representaba un espacio de felicidad entre tanto dolor y amargura, y porque encontraban en el “Indio” un intérprete de sus problemas, aunque muchas de sus canciones no fuesen del todo claras y dispararan distintos significados". En otras palabras, antes la gente era feliz porque iba a ver estos shows para olvidarse de sus miserias, ahora van a verlo no por la felicidad de olvidar su miseria, sino que los shows les permite acordarse de lo felices que son. Este argumento omite decir que simplemente hay gente que sigue a esta banda con independencia de quién gobierna.

Sigamos: "otra característica importante de la evolución de este fenómeno es la reactivación de las economías regionales adonde se movilizan las más de 100.000 personas que concurren a los conciertos". Es hora de hacer justicia a la crisis del 2001 que obligó a tanta gente a hacer largas colas, v.g., en los consulados extranjeros, lo cual produjo pingües ganancias para los vendedores ambulantes. Es curioso así y todo que algunos insistan en que, a pesar de estos conciertos, el kirchnerismo arruinó las economías regionales y por eso perdió gran parte de sus antiguos electores. Quizás Solari deba dar más conciertos y más frecuentemente por el interior del país para compensar los efectos de la política económica estatal. Por lo demás, es digno de ser notado que en este punto es Solari el que ayuda al kirchnerismo, y en otros la relación causal es la inversa (el tenor general de la nota): es el kirchnerismo el que explica o ayuda a Solari.

En fin, no nos extrañaría que Solari fuera kirchnerista, y suspendemos nuestro juicio sobre el valor estético de su obra. Pero querer usarlo en apoyo del kirchnerismo, mediante semejantes argumentos, nos resulta incomprensible. En el futuro no van a poder creer que Télam era una agencia oficial en manos del kirchnerismo que trató de obrar a favor del Gobierno.  




miércoles, 11 de septiembre de 2013

Cronograma revisado de Teóricos

   11/9 Raz vs. Dworkin
   18/9 Finnis
   25/9 Dworkin (a cargo de Julio Montero)
    2/10 Dworkin (a cargo de Julio Montero)
    9/10 Aristóteles: naturalismo político. Política y derecho: justicia natural y legal dentro de la polis. Virtud política. Ostracismo. Guerra justa [este teórico podría cambiar de fecha].
  16/10 Hobbes y la justificación del Estado. Estado de naturaleza. Soberanía y religión.
  23/10 Democracia, liberalismo y derechos humanos I (a cargo de Julio Montero).
  30/10 Democracia, liberalismo y derechos humanos II (a cargo de Julio Montero).
    6/11 Locke : propiedad privada y obligación política. Rousseau: republicanismo soberano.
  13/11 Guerra / repaso.
  20/11 Coloquio.