martes, 16 de octubre de 2012

Paren las Rotativas





Al fin una novedad, una noticia urgente, que nadie conocía, contada por alguien que viene a gritar lo que otros callan, como decía Horacio Guarany. Se trata de una nota de Héctor Leis en La Nación de hoy, cuyo sorprendente título es: "La Argentina, un país peronista". No podemos resistir la tentación de adelantar y recomendar a la vez la extraordinaria, impensada y no menos sorprendente conclusión de la nota: "Hoy, la Argentina es un país peronista".


La Argentina y Brasil son países vecinos cuyas historias a veces se tocan. En 1930, hubo golpes cívico-militares en ambos países. Uriburu y Vargas fueron las cabezas de esos movimientos destituyentes contra presidentes electos. En 1980, en ocasión del 50° aniversario de esos hechos, la historia parecía estar igualmente próxima: había gobiernos militares de los dos lados de la frontera. Pero las apariencias engañan. Fui testigo de cuán diferentes son las culturas políticas de ambos países, de cómo proyectaban los hechos del pasado de forma diferente hacia el presente y transformaban, en última instancia, a la historia misma.

En 1980, exilado en Río de Janeiro, tuve la oportunidad de comparar la forma de hacer política de cada uno. En Brasil, la efeméride de 1930 no tuvo actos oficiales, pero fue recordada en varios eventos académicos. Curioso, asistí a un seminario. Aunque algunos de los conferencistas tenían posiciones antagónicas, el debate entre ellos y con el público transcurrió en total calma y, al final, todos aplaudieron. Al otro día los diarios publicaron notas para informar a sus lectores, y punto final. En la Argentina, no hubo actos académicos ni oficiales, por lo menos nada de ello fue noticia en los diarios. Pero el aniversario del golpe de Uriburu no pasó en blanco: ese día dos diferentes grupos de ancianos se dirigieron al cementerio de la Recoleta para homenajear a sus muertos. Pero los muertos no eran los mismos, de forma tal que cuando el azar quiso que se encontraran comenzaron a insultarse y acabaron agrediéndose a bastonazos. Hubo heridos, pero no de gravedad, por suerte los brazos de los sobrevivientes de los grupos que se enfrentaron en 1930 ya no tenían fuerza.

Es saludable para la vida de una nación que se recuerde y estudie el pasado. Pero en la Argentina el pasado no es apenas recordado, la furia de los sentimientos vividos se conserva intacta en los sobrevivientes y en gran parte de las nuevas generaciones. El viejo odio que dividía a los argentinos en el pasado se suma -muchas veces aleatoriamente- a los nuevos odios del presente, lo que genera un magma de profundo resentimiento que parece nunca tener fin.

Es deseable recordar el pasado para instruir el presente, pero no lo es vivir en el pasado ni permitir que el resentimiento de historias pretéritas se confunda con las percepciones del presente. Esta dinámica histórica perversa responde básicamente a dos circunstancias. Una es la incapacidad política y la falta de compasión de los argentinos para poner un fin a sus diversos pasados, para asumir y curar correctamente las heridas y los resentimientos que dejaron los conflictos que los enfrentaron en algún momento. La otra, que complementa e intensifica las heridas y los resentimientos mencionados, es el culto político a los muertos, en el que éstos son permanentemente invocados en público (aclaro al lector que la invocación, en privado, me parece un gesto de elevada espiritualidad).

Veamos dos ejemplos de profundo valor simbólico. No hace mucho, la Presidenta transformó el habitual juramento de "Que Dios y la Patria me lo demanden" en "Que Dios, la Patria y Él me lo demanden", aludiendo a su fallecido marido. Peor todavía lo hizo Vaca Narvaja, ex comandante de los Montoneros, cuando asumió recientemente un cargo de ministro en la provincia de Río Negro: "Juro por Dios, la Patria, Perón, Evita y los que ya no están, Néstor y el Gringo, y por los 30.000 desaparecidos, especialmente mi padre".

Los resentimientos vienen de muy atrás. El culto político de los muertos tiene apenas poco más de medio siglo, nació con la liturgia de la muerte de Evita y tuvo su apogeo en esta década, debido, sobre todo, a la particular construcción de la memoria de los años 70 por parte del kirchnerismo y del grupos de madres que responden a Hebe de Bonafini.

El resentimiento argentino explotó en el siglo XIX, en las llamadas guerras entre unitarios y federales. En el siglo XX, el drama se encarnó en las luchas entre el militarismo y el peronismo. Al igual que en el siglo anterior, las luchas entre estos dos sectores serán tan confusas como trágicas.

Las guerras civiles del siglo XIX (1814-1880) fueron teatro para centenas de batallas y millares de muertes violentas y atroces. Los enfrentamientos entre argentinos durante el siglo XX fueron menos cruentos, el país estaba un poco más civilizado, pero por momentos alcanzaron una ferocidad semejante. Esas luchas ocuparon también un gran espacio de tiempo: de 1930 a 1983 hubo una tensión permanente con fuertes estallidos de violencia acompañados de millares de muertes. Sus actores principales fueron las corrientes que nutrían al militarismo y al peronismo. Para algunos puede resultar difícil de aceptar, pero ambos movimientos nacieron del mismo tronco nacionalista, corporativo y caudillista en el que, en los años 30, convergieron numerosos grupos de civiles y militares preocupados por la pérdida de sus tradicionales bases de poder, fruto de la invasión de inmigrantes europeos y de la supuesta descaracterización del ser nacional.

El desprendimiento peronista del militarismo tuvo su primera señal de vida el 17 de octubre de 1945 y fue diferenciándose gradualmente hasta consumarse totalmente en 1955, con el golpe de Aramburu y el exilio y la proscripción de Perón. Poco importa si el proceso de diferenciación del peronismo fue fruto de una decisión libre o forzada de Perón, lo cierto es que las circunstancias lo llevaron a adaptar su herencia a las demandas de las masas de trabajadores urbanos y rurales. Gradualmente, el peronismo fue transformándose en un movimiento menos militar y más popular, pero igualmente caudillista y corporativo, como su antecedente. La figura de Evita soldó el peronismo a las masas, los lugares que los militares abandonaban al retirarse del escenario eran ocupados por los sindicalistas. La herencia del militarismo no puede ser negada por el peronismo. El propio Perón lo confirmó cuando, en 1971, declaró: "A los amigos, todo; a los enemigos, ni justicia". Los Montoneros, con su militarismo caudillista, dieron otra prueba contundente.

Por eso la lucha fue tan feroz y sólo podía terminar con la derrota total de alguno de los dos movimientos. En los 70, hubo también la intervención de una izquierda armada no peronista, pero fueron actores coadyuvantes del drama mayor. Lo mismo ocurrió con Alfonsín, que en 1983 creó la esperanza de una democracia plural. Pero el peronismo le demostró en poco tiempo que cuando él no gobierna no gobierna nadie.

La decadencia del militarismo debió bastante a los ingleses, pero no fue ése el factor decisivo. El militarismo cavó su fosa luchando contra la guerrilla del modo como luchó. Cuando el drama de los desaparecidos salió a la luz, la mayoría de los civiles aliados históricamente a los militares se retiró silenciosamente.

Los casi treinta años de democracia ininterrumpida muestran claramente que hoy el peronismo reina sin competencia, no existe nadie con capacidad de acción efectiva fuera de las urnas, ni tampoco líderes o partidos políticos que los amenacen en las urnas. Lo siento por los intelectuales que adhieren al uso irrestricto del adjetivo "destituyente". Da pena tener que llamarles la atención con una verdad obvia: cuando Cristina Kirchner se retire del gobierno (por el motivo que sea) no será sustituida por un ama de casa cacerolera de la Recolecta o por un productor agropecuario de Pergamino, y mucho menos por un gendarme o un general. La sustituirá otro peronista, que rendirá pleitesía de la misma manera a Perón y a Evita.

Como todo movimiento, el peronismo es un movimiento sin fronteras internas bien definidas. Muchos de los actuales kirchneristas apoyarán mañana al próximo gobierno sin vacilar. Hoy, la Argentina es un país peronista. Quizá de una forma más hegemónica de lo que era el conservadurismo liberal en 1880.

domingo, 14 de octubre de 2012

Ningún Estudioso del Talmud nace Chorro


"Footnote", muy buena película israelí, muy textual por suerte aunque curiosamente (pero no tanto, ya que trata sobre estudiosos del Talmud), que trata temas decisivos para las humanidades, como los valores y la formación de un canon, la diferencia entre la divulgación y la investigación, la influencia de la moda y de las instituciones en la investigación, cómo medir la producción de quienes se dedican a las humanidades, y finalmente la diferencia entre la interpretación y los usos de las obras. Por si fuera poco, el problema de la autoridad y el amor entre un padre y su hijo. De yapa, una muy buena crítica de la película en The Guardian.


viernes, 12 de octubre de 2012

Había Dos Opciones: la correcta y la mía. Yo elegí la mía


Sabbatella estuvo brillante al ser preguntado por qué, por razones digamos de ética política (por así decir), no renunció a su banca al aceptar el nombramiento en el AFSCA, contestando con sutileza: "había dos opciones, renunciar o pedir licencia. Yo pedí licencia" (casi al final del video). La verdad es que es irrefutable. Por un lado, es como si Hitler hubiese dicho: "había dos opciones: invadir Polonia o no invadir Polonia. Yo elegí invadir Polonia" (rogamos que nuestros lectores se concentren en la asimetría normativa de las opciones antes que en el contenido mismo de las opciones). O mejor, por las dudas: "había dos opciones: que la banca sea ocupada por alguien de forma de representar a los que votaron a la lista de forma que la diputación exista (y que justo asumiera el segundo que está en contra del kirchnerismo), o no. Yo elegí que no". Por el otro, nos hace acordar a cuando uno de los miembros de La Causa dividía el mundo entre los que les gusta El Gallo Claudio y los que no, y hasta ahora nadie lo pudo refutar. Aunque no va a faltar el que alegue que en realidad, primero habría que dividir el mundo entre los que conocen al Gallo Claudio y los que no. Es curioso, sin embargo, que Sabbatella en lugar de ser consciente de la obvia tautología que cometió (en el mejor de los casos), nos presenta sus alternativas como si se tratara de una decisión trágica, como la de Sophie en la famosa película en la que tiene que elegir a cuál de sus dos hijos salvar del exterminio. Sea como fuere, es imposible resistir la tentación de referirnos a otra película ("Hechizo de Luna"), mucho menos trágica y muchísimo más cómica en realidad, una de cuyas escenas ya habíamos usado en La Causa:





- Bien, Sr. Castorini, ¿qué piensa?
- 10,800 dólares [N. de la R.: en 1987!!!].
- Eso parece ser muchísimo.
- Miren, hay tres clases de caños. Está la clase de caños que Uds. tienen, y es basura, y Uds. pueden ver adónde los llevó. Después está el bronce, que es muy bueno, a menos que algo salga mal, y algo siempre sale mal. Y finalmente está el cobre, que el único caño que yo uso: cuesta plata, cuesta plata porque ahorra plata.
- Pienso que deberíamos seguir el consejo del Sr. Castorini, amor.

Coca argentina para el Mundo


Según el diario claramente opositor La Nación, la presidenta Cristina Kirchner nombró mediante un decreto a la acrtriz Isabel Sarli "Embajadora de la Cultura Popular Argentina" (aparentemente con rango de Subsecretaria de Estado) debido a que "la señora... es considerada una verdadera representante de la cultura nacional, tanto por sus dotes de actriz cinematográfica, como por estar considerada un icono popular de su época y una figura emblemática del cine argentino" y a que "siempre se ha destacado por su generosidad y honestidad, de lo que ha hecho un culto a lo largo de su trayectoria, siendo un verdadero ejemplo de fortaleza, valor y lealtad a un ideal". En resumen, se trata de "una figura insoslayable, a la hora de ensalzar los valores éticos y culturales, al representar la síntesis de la imagen que la República Argentina desea proyectar al mundo". Muy pocas veces sucede que generaciones enteras de argentinos podemos ponernos de acuerdo en que hay algo que nos representa característicamente tal como lo hace Isabel Sarli. Esperamos que ahora las Naciones Unidas (mediante UNICEF o la UNESCO quizás) sigan el ejemplo de nuestro país y la designen asimismo embajadora de cierta clase (dado que se trata de un ser humano, queda excluida la posibilidad de que sea declarada Patrimonio Común de la Humanidad, a pesar de que no pocas personas hayan seguramente considerado esa posibilidad, al menos en relación a parte de ella). Por lo demás, el caso de Isabel Sarli demuestra que el valor estético, por si hubiese quedado alguna duda, depende de ciertas condiciones sociales, tesis defendida por, entre otros, el prestigioso filósofo Joseph Raz.
Vaya entonces nuestro sincero homenaje para nuestra nueva Embajadora expresado mediante este video, una muestra cabal de su arte en su etapa madura o en el cenit de su carrera:


martes, 9 de octubre de 2012

Porky, El Pato Lucas y el Aborto no punible en Argentina


La discusión actual sobre el aborto en Argentina nos retrotrae a lo que un miembro de La Causa solía decir en sus clases en relación a uno de los pocos casos en los que el aborto está autorizado en Argentina ("si el embarazo proviene de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o demente", art. 86, inc. 2). De hecho, nos enorgullece que este ejemplo forma parte de una aplicación de facebook, "La Sabiduría de Puán" (click), que transcribimos a continuación (sic):


'"La Ley en este país dice que el aborto se permite si la mujer es idiota y es violada. Me hace acordar a un capítulo en que Porki le compra un seguro al pato Lucas, en donde le pagan la casa si esta se le incendia un 29 de febrero, a las 5 de la tarde, le pasa un tren por encima y despues una manada de elefantes.. Porki firma justo un 29 de febrero a las 5 de la tarde y le pasa todo esto, entonces Lucas agrega rápidamente: y un corderito... y pasa el corderito tambien..." A. Rosler, Filosofía del Derecho'.


Le falta a esta reproducción, por no decir paráfrasis, el siguiente contexto. La ley argentina no exige que coincidan las alternativas de idiotez y demencia, ni tampoco que se refieran a la violación, y a pesar de ello algunos quiere interpretarla de modo coincidente o incluyente. Asimismo, es obvio que el docente había visto el episodio hace mucho años durante su más tierna infancia cuando no tuvo la mejor idea de usarlo en un teórico de Filosofía del Derecho, y de ahí la inexactitud de su relato del episodio. Gracias a la magia de You Tube (y a Pedro Caminos que nos hizo ver que You Tube contiene este video, amén de que nos hizo saber que él también lo usa en sus clases, vaya uno a saber con qué fines), hoy podemos transcribir el episodio entero en cuestión y llamar las cosas por su nombre:



domingo, 7 de octubre de 2012

Constitución y Política (o Alberdi y Sarmiento, otra vez)




Hace muy poco (click) nos llamó la atención el parecido de una reflexión de San Hilario (mencionada por Sarmiento en sus Comentarios a la Constitución de la Confederación Argentina, que acaba de publicar Editorial Hydra, mééééééé otra vez) con cierto aspecto de nuestra realidad política. Ahora es una reflexión de Alberdi, el padre de la criatura hiperpresidencialista, en su respuesta a dichos Comentarios, la que nos llama la atención por su relevancia actual (y no precisamente por el tren bala): "Decir que la cuestión de organización se encarna en un nombre propio es personalizar la ley fundamental, es darle nombre y apellido para hacerla odiosa de un partido: política aldeana, pobrísima, estéril, que mantiene hasta hoy a la América española tan atrasada como el día en que salió de manos del gobierno colonial. Incapaz de elevarse a la altura de lo impersonal, de lo objetivo, de lo general, esa política todo lo ve por el lado de la persona. No hay para ella institución, interés, ley, sistema que no se llame Juan o Pedro. Pone a un ferrocarril, a un banco, a lo más útil, nombre y apellido, y con eso sólo rehabilita la carreta de bueyes en las simpatías estúpidas del espíritu de facción, que prefiere andar a cuatro pies por no valerse de un camino de fierro construido por un antagonista político" (op. cit., pp. 344-5).

jueves, 4 de octubre de 2012

(Algunos) Militantes, eran los de antes




El siguiente párrafo de san Hilario, que Sarmiento usa en sus Comentarios a la Constitución de la Confederación Argentina (que junto con su debate con Alberdi Editorial Hydra acaba de editar: Constitución y Política, con prólogo de N. Botana, mééééééééé), mutatis mutandis, parece ser una descripción no sólo de la conducta de la "militancia" de la época de san Hilario, sino de una parte de la actual:

‘“Debemos gemir”, decía san Hilario, “del error de nuestro tiempo, por donde se cree que Dios necesita de la protección de los hombres y por el cual se solicita el poder del siglo para defender la Iglesia de Jesucristo. Yo os ruego, a vosotros que os creéis ser obispos, me digáis, ¿de qué apoyo se sirvieron los apóstoles para predicar el evangelio? ¿Qué potencias les ayudaron a anunciar a Jesucristo y a hacer pasar casi todas las naciones de la idolatría al culto de Dios? ¿Acaso san Pablo formaba la Iglesia de Jesucristo con edictos del emperador? ¿O los sostenían la protección de Nerón, Vespasiano o Decio, cuyo odio hizo latente el lustre de la doctrina celeste? […]. Pero ahora, ¡ah!, ventajas humanas hacen recomendable la fe divina, y tratando de autorizar el nombre de Jesucristo, se hace creer que es débil por sí mismo. La Iglesia amenaza con destierro y prisiones y quiere hacerse creer por fuerza, después de que ella se ha fortificado por los destierros y las prisiones. Ella se glorifica de verse favorecida por el mundo, después que no pudo ser de Jesucristo, sin ser del mundo aborrecida […]. He aquí la Iglesia en comparación con aquella que nos había sido confiada y que nosotros dejamos perder’ (p. 117).

viernes, 28 de septiembre de 2012

La Plata, Harvard, La Matanza


Por alguna razón, las explicaciones que dio Barone sobre el ejemplo que dio sobre cómo los periodistas provocan a los presidentes (básicamente, no oyó bien de qué estaban hablando: click, con lo cual uno no puede evitar preguntarse desde cuándo es que no oye bien) y en cierto sentido el saludo enviado por Cristina "de corazón" para La Matanza luego de haberla mencionado durante su presentación en Harvard (click), nos hacen acordar a esta escena de "Loco por Mary" (lamentablemente, sólo encontramos una versión doblada al italiano, que creemos se entiende bastante sin embargo, y por las dudas agregamos el guión en inglés, otra vez porque no encontramos una versión en español):





HEALY My real passion is my hobby. MARY What's that? HEALY I work with retards. MARY (put off) Isn't that a little politically incorrect? HEALY The hell with that. No one's gonna tell me who I can and can't work with. MARY No, I mean HEALY --There's this one kid, we call him Mongo on account of he's a mongoloid. He got out of his cage once and-- MARY --He's in a cage?! HEALY Well it's more of an enclosure really. MARY They keep him confined? That's bullshit! HEALY That's what I said, so I went out and got him a leash you know, one of those clothesline runners for the backyard. He's got plenty of room out there to dig. The kid's really blossomed. Now I can take him to ball games, movies--you know, happy stuff. MARY That sounds like fun. HEALY Yeah, it's fun for them, but it's heaven for me. (getting emotional) Those goofy bastards are just about the best thing I have in this crazy old world.


jueves, 27 de septiembre de 2012

¿Sin Pelos en la Lengua?


Nobleza obliga. Así como a veces nos quejamos del kirchnerismo por la prosa de Carta Abierta (click), lo felicitamos por la fresca y espontánea inmediatez del discurso morenista, que, por lo demás, ilustra vívidamente cómo se pueden hacer cosas con palabras (N. de la R.: por las dudas, y delirios de grandeza mediante, aclaramos para nuestros visitantes extranjeros que Guillermo Moreno es Secretario de Comercio de la Nación):


jueves, 20 de septiembre de 2012

Intencionalismo y Significado


Esta escena de "Annie Hall" (1977, "Dos Extraños Amantes") ilustra ilustra muy gráficamente cómo opera no sólo el intencionalismo como teoría del significado de una obra, sino quizás también el intencionalismo hipotético:







Redistribución y Delito


Más allá de nuestra irónica reacción de ayer (click), Mario Wainfeld hoy dijo en Radio Nacional en su programa y con mucha razón que la reacción de Jorge Rivas a su propio encuentro con el delito fue completamente coherente con su posición anterior al ataque delictivo que sufrió, y por lo que oímos Mariana Moyano está haciendo otro tanto. Sin embargo, la cuestión sigue siendo: si la explicación del delito es fundamentalmente socio-económica (y estamos de acuerdo con esta explicación) y vivimos en una época de generosa redistribución, ¿por qué tenemos tanto delito? Una primera y obvia explicación es que la redistribución es claramente insuficiente. Por supuesto, no hay por qué creer que la explicación socio-económica explica cualquier delito; en realidad, algunos delitos bien pueden ser explicados en términos puramente morales por no decir incluso teológicos o antropológicos. Pero estos últimos delitos jamás pueden explicar el caso central del delito, que sigue siendo a todas luces socio-económico.  

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Metaética: ¿kantiana, aristotélica o humeana?




No hay que dejarse llevar por la mala leche de La Nación. Mariana Moyano no se contradice: mientras no la robaban hablaba de la paranoia de la inseguridad (además, una cosa es 2009, y otra el 2012). Ahora que, parece, la robaron, 'La propia periodista admitió a la agencia Télam lo ocurrido y aseguró haber pasado un mal trago. "Fue un momento difícil", reconoció. "A los que afanan, tienen que ir a buscarlos y meterlos presos", consideró Moyano, aunque aclaró que no está de acuerdo con la pena de muerte'. En otras palabras, Mariana Moyano se contradiría si dijese que en uno y en un mismo caso (por ejemplo, cuando la roban a ella, o cuando no la roban a ella) hay y no hay inseguridad. Pero en realidad se refirió a dos casos distintos: antes, cuando robaban a los demás, y ahora, cuando la roban a ella. Aunque es cierto que no pidió por la pronta reinserción social de los eventuales condenados, una vez cumplida su condena.
Ahora bien, la posición de Mariano Moyano es menos desesperada de lo que parece. No pocos defienden la superioridad metaética, por así decir, del universalismo legislativo kantiano por sobre el universalismo humeano y el aristotélico: estos dos, por no contar con un legislador, son portadores sanos del virus egoísta y por lo tanto no pueden hacer frente a quien cree que tiene razón de hacer algo en su propio caso pero se niega a hacer lo mismo cuando se trata de otra persona. Ejemplo: le saco algo a alguien, pero no acepto que me lo saquen a mí. Mariana Moyano, entonces, podría reivindicar su metaética aristotélica o humeana, podríamos decir, y a mucha honra. Los kantianos siempre creen que tienen razón.

Nunca se sabe


Nos atrevemos a recordaros que un tiempo ha, y literalmente a pedido del público como algunos recordarán, @abrosler ha cedido muy gentilmente su cuenta de twitter para facilitar la comunicación móvil, sobre todo en días como los que nos toca vivir (casi todos). Irónicamente, justo en un día como hoy, no es que estamos abriendo el paraguas antes de que llueva, ni tampoco estamos dando rienda suelta a nuestro pesimismo congénito, sino que simplemente somos precavidos y queremos facilitar la comunicación en caso de suspensión de clases, toma, guerra civil, o una suma de dichos acontecimientos. Pero Perón cumple, Evita dignifica y nosotros hoy tratamos de dar clase esta tarde, como siempre (¿?).