domingo, 31 de marzo de 2013

¿Redundancia o Magnanimidad?


Una cuestión planteada por Silvina Giaganti, muy distinguida y polémica tuitera (@sgigantic) y, decimos con mucho orgullo, ex-alumna del curso de Filosofía de Derecho afiliado a este blog, ha provocado una discusión en el seno del equipo de La Causa de Catón. ¿Cuál es el sentido de la referencia hecha por Cristina Fernández de Kirchner a la ideología del muchacho de San Isidro que sufriera una literal agresión a manos de, entendemos, vecinos del mismo barrio, agresión ocasionada por la orientación sexual y la fe del agredido (los agresores creyeron que la homosexualidad es incompatible con la fe católica y merece por lo tanto ser repelida por la fuerza)? Por si hiciera falta, recordemos las palabras de la Jefa de Estado: 'Alguien me dice “Mirá que éste es antiK rabioso”. “Te trata de fuhrer en el twitter, la madre dice que el gobierno es una dictadura”. ¡¿Y a mi que me importa?!' (declaración que figura en uno de la última serie de veintipico de tweets y además subida a facebook).

La discusión, decíamos, fue sobre qué sentido pudo haber tenido la referencia a la ideología. En efecto, la estructura del repudio hecho por Cristina fue la siguiente: “Repudiamos absolutamente la agresión a X, sin que importe que es Y”. En otras palabras: ¿qué sentido tiene el “sin que importe…”? ¿Por qué no consistió simplemente en “Repudiamos absolutamente la agresión a X”? Una vez que nos detenemos un segundo a pensar, queda claro que la aclaración es redundante o contraproducente.

Redundante, porque es obvio que no importa que X fuera Y, en este caso macrista, ya que, mal que nos pese, incluso los macristas son seres humanos, y no es ninguna novedad que existen derechos humanos que asisten a todos estos seres. En realidad, es imposible encontrar un Y tal que justifique la aclaración.

Si descartamos la opción de la redundancia es porque alguien puede suponer que existe alguna duda al respecto. De hecho, ese pareció ser el sentido de quien cercano a la Jefa de Estado le aclaró que “Mirá que éste es antiK rabioso”. Sin duda, nobleza obliga, queda claro que Cristina nos hace saber que a ella no le importaba. Pero la duda permanece. ¿Había acaso alguna posibilidad de que sí le importara? ¿Para qué aclara que no le importa? Tendría sentido la aclaración esta vez de la falta de importancia si estuviera rodeada de gente a la cual sí le importa, i.e. gente a la cual le debe explicar que todos los seres humanos tienen derechos básicos inalienables, no sólo los kirchneristas. Aquí es que aparece el otro extremo, una vez descartada la redundancia, es decir, el gesto magnánimo de dignarse a reconocer el repudio que merece la agresión a quien profesa una ideología distinta, a pesar de las advertencias de los pensaban lo contrario.

Es muy curioso además que Cristina haya creído que haciendo pública su aclaración “sin que importe que…” iba a quedar mejor que no haciéndolo. En efecto, pensemos en los posibles destinatarios de la aclaración. Si la misma fue dirigida a sus seguidores kirchneristas, haría quedar muy mal no sólo a sí misma sino a sus asesores, tal como acabamos de ver en el párrafo anterior. Si la aclaración estuvo dirigida a quienes no son sus seguidores, nos hace acordar a una escena de “Loco por Mary” que ya habíamos usado en otra oportunidad y, curiosamente, también en referencia a Cristina, para ilustrar el caso de alguien que cree que va a impresionar a alguien muy favorablemente, pero la impresión que logra es exactamente la inversa (click):



(Por si hiciera falta, la transcripción del guión en el original: HEALY My real passion is my hobby. MARY What's that? HEALY I work with retards. MARY (put off) Isn't that a little politically incorrect? HEALY The hell with that. No one's gonna tell me who I can and can't work with. MARY No, I mean...)


Nos vemos forzados a anticipar una objeción que suele emerger cada vez que Cristina recibe una crítica por sus frecuentes declaraciones: si Cristina se pronuncia está mal, si no se pronuncia también. El punto es que debía pronunciarse, por supuesto, pero sin mencionar la ideología del agredido. La mención magnánima es claramente el problema.

Finalmente, y para cerciorarnos de que no es nada personal contra Cristina (algo que suele preocuparle a no pocos kirchneristas), con el siguiente ejemplo. Supongamos que Macri repudiara una "agresión a X", a pesar de que le dijeron que X era kirchnerista. En otras palabras, en tal situación hipotética a Macri no le importaría “que X era kirchnerista". Si Macri hubiera dicho esto, ¿no estaríamos ahora haciéndonos un picnic con semejante aclaración troglodita, y con verdadera saña?

Queda abierta, sin embargo, la discusión acerca de si podemos encontrar una explicación de la aclaración capaz de superar el muy resbaladizo eje “redundancia-magnanimidad”.

6 comentarios:

Ignacio Pereyra dijo...

Don...¿no le parece su razonamiento un tantin abstracto?.Porque yo pienso,y no mucho,que hay gente que cuando cagan a palos a alguien del kirchnerismo no solo que no se quedan compungidos sino que celebran y empiezan a hacer girar una maraca de alegria mientras que bailan la macarena.La aclaracion no es redundante,a menos que ud lo enmarque dentro de una abstraccion como es la que esta desplegada en el texto.Yo coincidiria si la situacion de la Argentina fuera otra sin tantos odios dementes por ahi.El ej de Macri tambien es abstracto,no se,yo pienso que la piña a kunkel la cual celebro(no me acuerdo exactamente que dijo pero la minimizo y medio que se cago de risa).Todo esto es muy abstracto,yo en lo particular me encantaria [lo digo sin ironia] que tuvieran estas expresiones de "redundancia-magnanimidad" todos los miembros del arco politico(K y Anti-K).No vi que tuvieran esa actitud a la hora de los bifes excepto en Cristina,digo:eso debe significar algo(no se me hace gratuita semejante asimetria).Saludos.

Andrés Rosler dijo...

Ignacio: muchas gracias por el comentario. El razonamiento no es abstracto, o es tan abstracto como toda verificación del incumplimiento de un estándar o principio. Sin duda, si hubiera que elegir entre la alegría porque fajaron a alguien y la oscilación entre la redundancia y la magnanimidad al respecto, siempre es mejor la oscilación (suponiendo que el cachetazo de Camaño a Kunkel fuera comparable a la paliza que recibió el sanisidrense, lo cual no descartamos: por suerte nunca nos pegó Camaño hasta ahora). Sin embargo, hasta donde sabemos Cristina no se alegró por lo sucedido. Sobre el comportamiento de la oposición, el ejemplo de Macri que aparece en la entrada tenía el propósito de ilustrar cuál era el punto, precisamente para evitar que alguien creyera que hay algo contra Cristina por el mero hecho de que se trata de Cristina, lo cual suele ser la respuesta ante la crítica. Además, nos vemos obligados a desmentir que este blog sea un órgano de la oposición. En realidad, los responsables del blog sólo tienen cierta afición por la filosofía práctica. Entendemos que desde la perspectiva kirchnerista, la crítica a Cristina convierte al blog en opositor. La idea, no obstante, es aplicar la filosofía práctica a la actualidad política, en última instancia con fines pedagógicos (tenemos una fachada al respecto, algo así como la tintorería de CIPOL). Finalmente, si en este blog alguna vez manifestamos nuestra alegría por el cachetazo de marras (si sucedió, agradeceríamos mucho que nos indicaran cuándo y dónde), pedimos nuestras disculpas, y por las dudas ya mismo lo criticamos sin reservas a pesar de que Kunkel haya sido su destinatario y/o a pesar de que Camaño se lo haya propinado. Las buenas noticias son que la oposición sigue sin existir, a pesar de los problemas del Gobierno.

Anónimo dijo...

Me parecio interesante comentar sobre la cuestion redundancia-magnanimidad, pero al leer el primer comentarios, cambie de idea.

La pregunta sobre lo abstracto del razonamiento me llevo a pensar que, mas abstracto aun, seria analizar el porque la categorizacion de "AntiK rabioso".

Hilando fino, sugirio ella, que este anti K, que mas detalladamente es Macrista, padece rabia?

Pensemos que la rabia cuando ataca el cerebro produce hiperactividad, ansiedad, depresión, delirio, sentimientos de violencia, ganas de atacar, parálisis, espasmos faríngeos (horror al agua) [de wikipedia].

Es mas la rabia es contagiosa, lo que nos lleva directamente a pensar en la vacuna... y de ahi quien sabe donde...

Mejor basta de abstraccion por el momento.

Me voy con una frase:

The purpose of abstraction is not to be vague, but to create a new semantic level in which one can be absolutely precise. -- Edsger Dijkstra

Andrés Rosler dijo...

Excelente la frase, excelente. Muchas gracias!

Francisco Santiago dijo...

No es una cuestión de construcciones linguisticas?
Si se omite el "aclaratorio"
"Repudiamos el acto violento x"
queda, a mi gusto con una ambiguedad interpretativa.
Solo con esa oración, no se puede interpretar que otros actos violentos no se repudian?

"Repudiamos la violencia"
No suena trillada, vacía, amplia?
Francisco

Andrés Rosler dijo...

Francisco, muchas gracias por el comentario. No nos queda claro si lo entendimos correctamente. ¿La idea es que Cristina está atrapada en un dilema, entre sugerir concretamente que sólo repudia un acto de violencia pero no la violencia en general (lo cual la haría quedar como demasiado belicista), y repudiar la violencia en general lo cual es obvio e indeterminado, si no demasiado pacifista? De este modo, si entendimos bien, Cristina no debería siquiera haberse referido al tema. De todos modos, lo que más nos interesa es la aclaración contenida en su repudio.