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domingo, 13 de mayo de 2012

Omnia Provincia Bonaerensis in duas Partes divisa est




« Mariotto... salió a contestar a las acusaciones de Alvarez Rodríguez, que había calificado “lamentable” que le pusieran “palos en la rueda” a la gestión de Scioli. “Yo respondo a la Presidenta de la Nación. Daniel Scioli, como el resto de los gobernadores, tiene que tener como conducción a nuestra Presidenta de la Nación. No entiendo dónde está el problema”, replicó el vice, que también descartó estar actuando contra el gobernador » (fuente).
No envidiamos la tarea de los constitucionalistas que deben explicar lo que quiso decir el Vicegobernador de la Provincia de Buenos Aires, en particular su reveladora reacción: "No entiendo dónde está el problema". ¿Los gobernadores son virreyes? ¿Acaso tampoco los virreyes tenían autonomía? Quizás el Vicegobernador se deja guiar por lo que parece ser el significado originario romano de "provincia", un compuesto de PRO (nada que ver con Macri por suerte) + VINCERE, un verbo revelador en este caso que sugiere cierta conexión entre un territorio y su conquista por parte de Roma. Hoy se cree que esta etimología es errónea (v., v.g., Oxford Classical Dictionary, s.v.), pero aunque fuera correcta no faltarían argumentos para poner en duda la relevancia normativa de la filología o historia conceptual de una institución y la manera en que debemos emplearla hoy con fines jurídicos e incluso políticos. Por lo demás, no caben dudas de que los encargados de administrar las provincias romanas eran designados por el senado, no por los habitantes de las provincias, todo lo cual no hace sino distanciar aún más al significado originario con el actual, al menos si nos atenemos a lo que el derecho constitucional argentino entiende por "provincia". Aunque quizás la última reforma, la del 94, modificó dicho régimen o una nueva reforma ayude a despejar la duda. ¿O quizás la provincia de Buenos Aires, como la Gallia, está dividida en dos partes, aunque en lugar de los Alpes lo que la divide es el kirchnerismo o el sciolismo? ¿Hay cis- y trans-kirchneristas? ¿Trans- y cis-sciolistas? De lo que no hay dudas es que hay cris-kirchneristas y cisolistas.    

domingo, 22 de abril de 2012

Democracia y derechos

Uno de los argumentos que usa Jeremy Waldron en contra del control judicial de constitucionalidad es la desconfianza que implica tal control respecto de los derechos de los ciudadanos. Según Waldron, toda atribución de derechos supone la autonomía moral de la persona objeto de la atribución, y el control judicial de constitucionalidad pone en duda la capacidad moral de los individuos que toman decisiones políticas ya que somete sus decisiones precisamente al control judicial. En realidad, según Waldron, toda afirmación de derechos refuerza la democracia y debilita los poderes políticos de los tribunales. A juzgar por este video, Sarkozy es uno de los que dudan de la democracia o al menos de la capacidad moral de los electores.  


¿Crea Fama y échate a dormir?



Para qué lo vamos a negar: nos sentimos halagados. Ya que el Jefe de Gabiente Nacional, Juan Manuel Abal Medina sostuvo que "Macri se hizo marxista" (La Nación), no podemos resistir la conclusión siguiente: nuestro blog tiene un alcance mucho mayor que el que pensábamos o siquiera soñábamos. Para muestra, basta un botón. Aunque no van a faltar los Refutadores de Leyendas quienes sostienen que del hecho de que X sostiene A en un tiempo T e Y sostiene A en un tiempo T+1, no se sigue necesariamente que Y extrajo A de X, menos aún cuando antes de X, Z ya había sostenido algo parecido.

jueves, 19 de abril de 2012

¿Criminal o Combatiente?





EE.UU: la policía esposa a una niña de seis años por un berrinche (click). Este niña tuvo suerte: la pudieron haber mandado a Guantánamo.  

lunes, 16 de abril de 2012

El del Nazi noruego, ¿es un Delito político?




El asesino de Oslo afirmó que actuó "en defensa propia". En el inicio del juicio en su contra, Anders Behring Breivik, responsable de la masacre perpetrada el 22 de julio pasado donde 77 personas murieron en el doble atentado en el distrito de Oslo y en la isla de Utoya, afirmó: "Reconozco los hechos pero no la culpabilidad. Actué en defensa propia". Antes de cometer los ataques, Breivik, que se ha presentado como "escritor" a la pregunta del tribunal sobre su profesión, redactó y publicó en Internet un manifiesto de 1.500 páginas donde explicaba sus actos como reacción contra la “islamización de Europa” y contra la “izquierda multiculturalista”.
El tribunal deberá determinar si Breivik es o no penalmente responsable de sus actos, ya que nunca negó la autoría de los hechos, en cuyo caso sería ingresado en un psiquiátrico; o si era consciente de sus actos, con lo que alcanzará a recibir la pena máxima de 21 años de prisión, prorrogables de forma indefinida. Hasta acá la descripción de los hechos (fuente).
Ahora bien, ¿se trata o no de un delito político y/o de un delincuente político y/o un acto de violencia política? Para dilucidar esta primera pregunta hay que tener en cuenta que decir que un acto fue cometido mediante violencia política o ideológica y por lo tanto que se trata de un delito político no implica necesariamente excusarlo o justificarlo (como sucedía durante todo el siglo XIX y bastante del XX, y se lo beneficiaba con asilo, entre otras cosas), bien podría ser al revés (piénsese si no en el genocidio o terrorismo, estatal o del "sector privado"). En efecto, hay teorías agravantes y atenunates del delito político (habíamos hablado de esto acá y acá). Es más, hasta un anarquista podría suscribir a la tesis del agravante y mostrar la superioridad moral del delito común, con obvia la salvedad de que para el anarquismo el autor de los mayores delitos políticos es el Estado mismo. La cuestión en realidad es: ¿es mejor o peor la violencia política que la criminal? ¿Depende de la ideología en cuestión? En todo caso, está fuera de duda que el homicidio en sentido estricto es injustificable, algo que ni siquiera este nazi niega ya que alega que no cometió homicidio sino que actuó en defensa propia--hecho que hace dudar de su salud mental. Por lo demás, sólo un pacifista absoluto podría oponerse a toda violencia, incluso la ejercida en defensa propia.     

domingo, 15 de abril de 2012

Seguridad jurídica




Aunque habría que consultar a un abogado, hay razones para creer en Buenos Aires, a juzgar por el Código de Convivencia, el contrato de compraventa de sexo no está prohibido, aunque es nulo según el Código Civil, art. 953, ya que su objeto es “contrario a la moral y las buenas costumbres”. Por lo cual, quien se viera estafado debido a que cumplió con su obligación de entregar dinero a los efectos de realizar la compra y no obtuvo la venta o contraprestación sexual correspondiente no podría exigir ante las autoridades el cumplimiento de dicho contrato. En pocas palabras, se trata de un acto que no está prohibido aunque su validez es nula.
La visita del presidente de los Estados Unidos a Cartagena permite comprobar que en dicha ciudad no existe tal vacío legal, por no decir contradicción. En efecto, según una fuente, al menos uno de los agentes que formaba parte de la comitiva de seguridad del presidente Obama celebró un contrato de compraventa sexual y se negó a cumplir con su prestación, presumiblemente después de haber obtenido la contraprestación, ya que “se trenzó en una discusión con una… prostituta[], que llamó entonces a la policía colombiana para denunciar que no querían pagarle” (click). Fue precisamente la intervención de la policía lo que provocó el reemplazo de varios agentes de la comitiva estadounidense. Todo lo cual sugiere que en dicha ciudad la compraventa de sexo es un acto jurídico bilateral sinalagmático permitido y protegido por las autoridades.
Más allá de las consideraciones morales y políticas en juego--la prostitución puede ser entendida como un acto entre adultos que consienten y de ahí quizás su legalización, aunque podrían involucrar cuestiones muy serias tales como la trata de blancas--, sin duda la seguridad jurídica (que después de todo consiste en la seguridad de que se cumpla con el derecho y no dice nada sobre el valor del derecho en cuestión) en Cartagena es mucho mayor que la existe en Buenos Aires. De hecho, el jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires está procesado por un delito y sigue ejerciendo sus funciones normalmente. Bueno, en Argentina, y sobre todo en Buenos Aires, quizás sea una necesidad no tomarse al derecho tan en serio ya que hacerlo, irónicamente, impediría el normal desenvolvimiento de las instituciones.

viernes, 13 de abril de 2012

Democracia



Muchos filósofos políticos defienden la teoría de que todos los ciudadanos tienen derecho no sólo a opinar sobre sino incluso a participar en la toma de decisiones políticas, sin excluir cuestiones de educación, sea a escala nacional como local. Quizás amparado en esta posición, Fernando Cavenaghi sostuvo que "es una vergüenza que se cierren grados. Es obvio que la educación necesita más atención, porque es algo que no puede faltar. Mi mamá es maestra y ella me cuenta cosas que realmente me resultan muy duras... Siempre faltan cosas", en una entrevista con la revista de cultura villera La Garganta Poderosa. Cavenaghi dijo que "se debería armar un buen plan para articular un sistema de escuelas que les garantice el acceso a la educación a todos los chicos del país, porque sin un jardín, sin una primaria, sin una secundaria, para cualquier persona es muy difícil progresar".
La diputada de PRO por la provincia de Buenos Aires, Nancy Monzón, sin embargo, fiel al estilo conciliador y democrático del partido trató de "gallina" al jugador de River sin dejar de sugerir cierta inveterada desconfianza platónica acerca de la capacidad ciudadana para tomar decisiones políticas. Monzón dijo que "con sus declaraciones Cavenaghi demuestra no solamente su ignorancia, sino también su temor hacia el kirchnerismo por miedo que decreten nuevamente su permanencia en la B nacional", y agregó que "La verdad no se entiende porque Cavenaghi opina de política sin comprender como funciona el sistema. Quizás cree que poniéndose del lado del kirchnerismo, la presidente Cristina Fernández, vía Julio Grondona, pueden decretar el ascenso de River".

Fuente: http://perfil.com.ar/contenidos/2012/04/13/noticia_0022.html

miércoles, 11 de abril de 2012

Perdónalos, no saben lo que hacen


Si este es el mejor juez que tenemos... La situación es bíblica: nadie puede tirar la primera piedra. A riesgo de ser repetitivos, la referencia es inevitable (N. de la R.: "halibut" no es "jabalí" [llama la atención cómo un judío creyente podría haber comido jabalí] sino un pescado; y en una escena anterior consta que las mujeres no tenían derecho a participar en lapidaciones).



lunes, 9 de abril de 2012

Nacionalismo o Cosmopolitismo




Ideologías detrás del reclamo de las Malvinas
POR ANDRÉS ROSLER PROFESOR DE FILOSOFIA DEL DERECHO (UBA / CONICET)



La renovación del reclamo argentino de soberanía sobre las Malvinas ha despertado una sana preocupación de raigambre republicana y/o liberal por el rebrote nacionalista que tal reclamo suele provocar.

Por nacionalismo se suele entender a la ideología que defiende la homogeneidad cultural, lingüística y étnica de un pueblo y que por lo tanto se opone a toda diferencia. De ahí que el patriotismo republicano parezca ser un antídoto natural, ya que se caracteriza por defender valores políticos antes que culturales: las instituciones, la libertad, la lucha contra el despotismo y la corrupción.

Ahora bien, creer que el nacionalismo está necesariamente en las antípodas del patriotismo republicano olvida en primer lugar que a juzgar por la denominación oficial de nuestro país (“República” o “Nación” Argentina) no existe ninguna diferencia entre ambos. En segundo lugar, es indudable que en nombre del nacionalismo se han cometido grandes atrocidades. Pero las cometidas por el republicanismo y el liberalismo no le van a la zaga (piénsese, por ejemplo, en Roma y en Gran Bretaña respectivamente), y sin embargo, con razón, no por eso nos deshacemos del republicanismo o del liberalismo.

El talón de Aquiles del nacionalismo parece ser la idea de la identidad nacional . Pero la identidad nacional no es un unicornio, ni tampoco un fenómeno natural, sino que simplemente se refiere a una comunidad política particular de personas que actúan en conjunto y que se proyectan en el tiempo merced a cierta idea de continuidad histórica habitando cierto espacio. Además, la identidad nacional puede y debe ser puesta en duda , tal como nos suele suceder a los argentinos que nos la pasamos preguntándonos quiénes somos – aunque la existencia misma del debate precisamente supone que existe algo así como una identidad nacional.

En realidad, la identidad nacional bien puede exigir una concepción republicana de ciudadanía y de democracia. De hecho, solemos olvidar que el nacionalismo nace de la mano del republicanismo y del liberalismo. En efecto, Ernest Renan en ¿Qué es una nación? en 1882 describía precisamente a la nación en términos distintivamente republicanos tales como ciudadanía y patria, y famosamente en términos liberales como “un plebiscito cotidiano”. Dicho sea de paso, Renan creía que la nación, francesa en su caso, terminaría ineluctablemente formando parte de una unión regional (Europa).

Por lo demás, las soluciones al problema de la soberanía sobre las Malvinas distan mucho de ser cosmopolitas. Sea que queden en manos de Gran Bretaña o de nuestro país – o incluso la extravagante propuesta de que queden en manos de los isleños – en todos los casos la solución continúa siendo nacional.

Insistir en que toda invocación nacionalista contamina el reclamo argentino sobre las Malvinas supone creer que hay algo en el nacionalismo argentino que lo hace congénitamente defectuoso y que le impide ser republicano, celoso de la libertad y la virtud cívica, y/o liberal, celoso de los derechos de sus habitantes. Por alguna razón, los argentinos solemos creer alternativamente que somos los peores o los mejores. Como suele pasar, la verdad se encuentra en algún lugar en el medio.

sábado, 7 de abril de 2012

Que Garzón nos perdone



Pero vamos a hacer una comparación entre su caso y el de Boudou (lo cual, sin duda, es un sacrilegio). Pero, con toda la furia, como se solía decir antes, y con un "big if" (o varios mejor dicho), las consideraciones son básicamente las mismas. Por si hiciera falta aclararlo, tener la ideología política incorrecta tampoco da derecho a cometer delitos. Ya que estamos, una nota muy buena sobre la situación de nuestro vicepresidente.

Hipocresía, morir de Sed teniendo tanta Agua






Algunos han criticado al gobierno nacional por defender la "causa" de las Malvinas por razones de hipocresía o manipulación. Pero acá se lo critica por ser sincero, fanático para ser más precisos. Esto nos hace acordar al debate sobre si Carl Schmitt se hizo nazi por oportunismo o por convicción, y francamente uno no sabe qué es peor. Pero a menos que identifiquemos a las Malvinas con el nazismo, la crítica por sinceridad es preferible a la otra. Más aún, si la Argentina tiene derecho a las islas, tanto la hipocresía, el oportunismo y la convicción,  incluso por razones erróneas, son irrelevantes. El derecho precisamente existe para excluir consideraciones morales, y varias veces nos quejamos de que el gobierno no actúa conforme a derecho. Distinto sería el caso si hubiera razones para desobedecer el derecho, en este caso el internacional, ni qué decir si el gobierno fuera nazi. Pero, ¿es nazi el gobierno y hay que ignorar el derecho internacional?

viernes, 6 de abril de 2012

Un verdadero Caso de Laboratorio






Tres represores que actuaron en la ESMA, uno condenado y los otros procesados por delitos de lesa humanidad, pretenden ingresar como alumnos de UBA XXII, el programa de educación universitaria en las cárceles. Quieren estudiar Abogacía y Sociología. Uno de ellos ya está inscripto, a fuerza de una intimación judicial. Los otros dos podrían ser inscriptos en los próximos días. Los profesores, y hasta los internos alumnos del programa, expresaron su rechazo, alegando “violencia moral”. El decano de la Facultad de Filosofía y Letras, Hugo Trinchero, planteó que la situación es, “además de indignante, conflictiva con los objetivos del programa”. Mientras, desde la carrera de Sociología se impulsa un proyecto con términos y opiniones similares en la Facultad de Ciencias Sociales. Las autoridades de UBA XXII esperan un pronunciamiento del Consejo Superior de la universidad para resolver qué hacer.
Se trata de Adolfo Donda, condenado junto a Alfredo Astiz y Jorge Acosta en el primer juicio a los represores de la ESMA. Se trata de Juan Carlos Rolón, juzgado en el mismo juicio, aunque sólo por la desaparición de las monjas francesas, quien resultó absuelto, aunque sigue procesado y será juzgado por decenas de otros delitos. Se trata de Carlos Guillermo Suárez Mason (hijo del ex comandante del Primer Cuerpo de Ejército, Carlos Suárez Mason), procesado con prisión preventiva. Rolón y Donda quieren estudiar Abogacía; Suárez Mason, Sociología.
“La decana de Derecho (Mónica Pinto), la secretaria académica de la UBA (Catalina Nosiglia) y el propio rector (Ruben Hallu) han expresado su preocupación sobre el tema”, dijo a Página/12 el director del Programa UBA XXII, Ariel Cejas, aunque reconoció que aún “no hay una decisión institucional” al respecto. “Yo mal puedo como director del programa arrogarme facultades que no tengo, hasta tanto el Consejo Superior no se expida –dijo Cejas–. El problema a resolver es si jurídicamente la universidad puede negarles el derecho a estudiar a ciertos detenidos.”
El camino del Ciclo Básico Común (CBC) de la UBA quieren transitar los represores de la Marina. El primer aspirante fue Rolón, alojado en la cárcel de Marcos Paz, quien pidió su inscripción a fines del año pasado. La UBA, en principio, no lo inscribió, por lo que recibió una intimación judicial para que habilitara el derecho del detenido al estudio. “La universidad resolvió entonces inscribirlo libre, para que no tenga que cursar con los demás internos”, contó Cejas. Rolón debía rendir en marzo su primer examen, pero la mesa fue levantada ante la falta de profesores.
Hace dos semanas llegaron los pedidos de inscripción de Donda y Suárez Mason, desde el hospital del penal de Ezeiza. “Cada unidad académica es independiente. Yo me comuniqué, en este caso, con las autoridades del CBC, que habilitaron la inscripción –dijo Cejas–, así que se los va a inscribir como libres en el transcurso de este mes”, siempre que el Consejo Superior no decida lo contrario. Si esto no sucediera, Donda y Suárez Mason comenzarían sus exámenes libres a mitad de año, al igual que Rolón, cuya primera mesa fue levantada.
La cursada de los internos regulares empezó el 26 de marzo. Entre carreras, CBC y cursos extracurriculares, este inicio lectivo reunió alrededor de 550 inscriptos. Del total, más de cien firmas de alumnos solicitaron no cursar con detenidos por crímenes de lesa humanidad. El rechazo también llegó desde la docencia.
“Hay un malestar muy fuerte. Hubo un caso (Rolón) en que hubo un recurso judicial, y la UBA no apeló”, dijo el coordinador y docente de Sociología del programa Marcelo Langieri. “Hay una violencia moral muy grande. A mí mismo, la Marina me reventó la casa. Y pudo haber sido el propio Donda. En la dictadura la carrera de Sociología fue cerrada, intervenida. Es un pasado que está presente”, dijo.
La Facultad de Filosofía y Letras recibió una carta de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre alertando sobre “posibles usos indebidos y repudiables del Programa UBA XXII”. El decano Trinchero consideró que el hecho de que “personas que han cometido delitos de lesa humanidad durante la dictadura cívico-militar” pretendan formarse en UBA XXII “constituye una situación, además de indignante, conflictiva con los objetivos de dicho programa”.
La directora de la carrera de Sociología, Alcira Daroqui, Langieri y el consejero y profesor Lucas Rubinich redactaron un proyecto que será presentado en Sociales, donde argumentaron que, por estatuto, la universidad tiene la potestad de “establecer las condiciones de admisibilidad” de sus estudiantes, y que los crímenes de lesa humanidad “plantean la inhabilidad moral de sus responsables para convivir en el seno de la UBA”.
Cejas destacó la complejidad del problema y se preguntó: “¿Por qué sería posible que estudie un violador, un policía que mató a un chico en el Riachuelo, un corruptor de menores y no un tipo que cometió delitos de lesa humanidad?”. El debate sigue abierto en la universidad.

domingo, 1 de abril de 2012

Argumentos ilegales sobre Malvinas




Es natural que la sola mención de la “causa” de las Malvinas suela estar asociada con el nacionalismo y que dicha asociación provoque cierta desconfianza. En primer lugar, con una asombrosa precisión el nacionalismo argentino estuvo ligado a casi todas las causas equivocadas, la dictadura militar en particular. Sin embargo, de ahí no se sigue que el nacionalismo sea en sí mismo necesariamente el problema. En realidad, se trata de una noción típicamente política en su indeterminación ya que se podrían invocar argumentos nacionalistas, por ejemplo, tanto a favor como en contra de la invasión de 1982. Dado que los argumentos a favor son conocidos, en contra – sin entrar en consideraciones estrictamente morales – se podría sostener la imprudencia e irresponsabilidad superlativas de hacer la guerra a Gran Bretaña y de ese modo fortalecer a la dictadura militar vernácula.


En segundo lugar, el natural recelo provocado por el nacionalismo puede ser atribuido a cierta exageración respecto al vínculo que existe entre un Estado y su territorio. En efecto, no es infrecuente que algunos sostengan que entre un Estado y su territorio existe una conexión tal que sería imposible concebir, por ejemplo, a la Argentina sin su territorio esencial o sustancialmente argentino. En realidad, las naciones requieren de cierto territorio, de un territorio para poder existir y actuar, antes que de un determinado y único territorio en particular. En todo caso, la relación que guarda el país con su territorio es el resultado de varias decisiones políticas (las cuales muy probablemente incluyan tratados, guerras, etc.) antes que un destino asegurado de antemano.


Por otro lado, tienen razón quienes sostienen que un país como el nuestro con una densidad de población minúscula puede fácilmente arreglárselas sin contar con una porción mínima de territorio. Este argumento, sin embargo, no es invocado por Gran Bretaña, y muy probablemente se deba a una muy buena razón, ya que implicaría sostener que un país sólo tiene derecho al territorio que necesita. Ahora bien ¿acaso Gran Bretaña necesita estrictamente a las Malvinas, Gibraltar, la península de Cornwall o Gales para el caso? ¿Y si fuera el caso, más que Argentina?


En realidad, el argumento más fuerte que invoca Gran Bretaña es el principio de derecho internacional según el cual el territorio sigue a la voluntad de la gente, con independencia del origen del territorio. El problema con el principio del consentimiento es que no es fácilmente compatible con otro reciente principio del derecho internacional acorde con la época de la descolonización, según el cual la ocupación colonial es en el fondo el producto de una agresión y por lo tanto lisa y llanamente ilegal. El hecho de que dicha ocupación haya contado con el apoyo de la población en el territorio en cuestión no puede ser decisivo, particularmente cuando dicha población es mayoritaria o totalmente colonial. Es natural que la ocupación colonial produzca resultados colonialistas. La ocupación colonial es entonces como un delito continuo o permanente, cuyos efectos siguen en vigor mientras dura el delito. Para que empezara a contar el plazo de la prescripción primero habría que desocupar el territorio, lo cual frustraría ciertamente la reivindicación colonial.


Habría que tener en cuenta además que la legítima defensa invocada en 1982 por Gran Bretaña ante la agresión argentina no le otorga derecho alguno de soberanía sobre las islas, sino que sólo podría justificar legalmente los actos de guerra cometidos contra nuestro país en dicha ocasión. La legítima defensa en contra del agresor si bien justifica repeler al agresor no implica sin embargo el derecho de poder quedarse con los bienes del agresor.


Es entonces comprensible la desconfianza que suelen inspirar los nacionalistas al hablar de casi cualquier tema, en especial de la relación entre el territorio y el Estado. Pero de ahí no se sigue que el nacionalismo no tenga sentido como ideología política y que por lo tanto la Argentina no tenga derechos sobre las Malvinas. Al fin de cuentas, la aspiración británica no es menos nacional que la argentina. Para poder oponerse sin más a la reivindicación pacífica de las islas habría que defender un régimen político completamente cosmopolita (lo cual además por implicación impediría toda reivindicación nacional sobre las islas, incluyendo la británica) o el anarquismo, dos posiciones que, aunque no carecen de atractivo, tienen graves problemas propios.

lunes, 26 de marzo de 2012

Cambio conceptual




Si lo que informa La Nación acá es cierto (nótese por favor que la Secretaría de Comercio niega que las afirmaciones en juego hayan tenido lugar), el Secretario de Comercio Moreno está operando un verdadero cambio conceptual en política: las viejas antinomias ideológicas han sido reemplazadas por diferencias literalmente de peso y/o orientación sexual, amén de la ascendencia inmigratoria y de la aptitud intelectual de la misma (vale agregar que en Estados Unidos, incidentalmente, los chistes de polacos son muy populares y juegan el mismo papel que los equivalentes sobre gallegos, tan populares en Argentina). Estamos ante un verdadero nuevo momento conceptual, comparable, v.g., al que tuvo lugar con la aparición del término "Estado" como un categoría clave del pensamiento político durante las primeras décadas del siglo XVII. Más allá de la incorrección política--la cual es irrelevante en el caso de los cambios conceptuales (por si hiciera falta, recuérdese la transformación del significado de "teología política", una expresión creada por los anarquistas pero luego empleada por quienes defienden al Estado mismo), resta decidir si este cambio conceptual es mejor comprendido en los términos skinnerianos de  la Escuela de Cambridge, o en los koselleckianos de la literalmente historia conceptual o Begriffsgeschichte, y no hay que olvidar a John Pocock y el uso que le da a la noción arendtiana (y heideggeriana) de "momento": quizás estamos frente a un nuevo momento, moreniano o morenista, de la política. Pase lo que lo pase, quienes se dedican a la genealogía del discurso político están de parabienes.

jueves, 22 de marzo de 2012

Lo que Vos te merecés





Hay un tango muy lindo con el título de esta entrada. Pero en dicho tango no se dice nada de los derechos cuyos merecimientos invoca. En esta nota de La Nación, por el contrario, hay varias razones por las cuales la Argentina no merece las Malvinas, a pesar de que la nota misma reconoce que la Argentina tiene derecho a las mismas. Dado que no es ningún secreto que para tener derecho a algo no hace falta merecerlo ni necesitarlo, sólo cumplir con las reglas que otorgan el derecho en cuestión, la respuesta al título de la nota ("¿Nos merecemos las Malvinas?") es: claramente no. Pero la pregunta debería ser: ¿Qué importa? ¿Acaso es relevante? ¿Merece entonces Gran Bretaña las islas? ¿Los propios isleños? ¿Qué países merecen el territorio que tienen? Puede ser que, como dicen algunos, a partir de los cuarenta, uno merece la cara que tiene, o tiene la cara que merece. Pero los territorios, es otra historia. 

lunes, 5 de marzo de 2012

Arte y Política II




¿Qué diferencia hay entre Rogers Waters y, v.g., Susana Giménez? Ninguna. O sí: Susana Giménez dice disparates pero al menos no se desdice. Ya que estamos: ¿qué significa decir que las Malvinas deberían ser argentinas? ¿Que no lo son? ¿Que lo son pero la tienen los británicos? ¿Para qué entonces decir que deberían ser argentinas? Los artistas tan conocidos deberían cuidarse más al hablar en público, o dedicarse a ganar dinero solamente.

martes, 28 de febrero de 2012

Arte y Política



Testimonio clave. Esperemos que Luciano Pereyra no se pronuncie justo ahora en una gira por Gran Bretaña a favor de Gran Bretaña.
N. de la R.: nobleza obliga, vaya nuestro reconocimiento al tweet en el cual nos inspiramos, pero que no podemos encontrar ni recordar a qué artista hacía referencia. Quizás, creemos recordar, se trataba de un tweet sobre Sean Penn y Arturo Puig y hacía referencia a las declaraciones del primero sobre las Malvinas.